Hoy quiero platicarles que hace unos cuantos días venia circulando por la avenida Eugenio Garza Sada de sur a norte en la curva pasando el parque canoas, por el espejo retrovisor vi un auto cuyo conductor evidentemente venia jugando con la dirección meneando el auto de un lado a otro en el mismo carril aun cuando era curva, para evitar que me colisionara me hice a un lado y lo deje pasar, y me rebaso y se metió delante de mí auto casi en la fascia delantera.
Unos metro más adelante volvió a realizar el meneo del auto y entre la velocidad y su impericia estuvo a casi nada de impactarse contra la división de la lateral que va a la avenida Revolución, quedo con el auto atravesado a los carriles, pero se logró parar afortunadamente sin que chocara con nadie, muy pálido el conductor reinicio la marcha por la lateral del HEB.
Le di alcance y les pedí que se orillara dentro del estacionamiento del centro comercial, a regañadientes medio hicieron caso, el auto era un Mazda 3 gris tipo Hatch back ocupado por jóvenes que muy difícilmente alcanzarían la mayoría de edad, uno de ellos pelirrojo y con su pelo rizado.
La intención de pararlos era poder pedirles que bajaran un momento, controlaran el susto y reflexionaran unos minutos para que se dieran cuenta que habían estado a punto de un fatal accidente, de manera que entiendan que en segundos puede cambiar la vida y pasar de un juego a una triste y dolorosa situación para ellos o sus familias, me entro una llamada -mi señora- y se fueron los chavos otra vez rápido como si quisieran escapar de mi o los regaños.
Espero que estos muchachos hayan llegado bien a su destino y que ese juego irreflexivo no tenga consecuencias, sin embargo como padre de familia creo que todos los chavos son como nuestros hijos o sobrinos a quienes debemos tratar de prevenir o corregir a tiempo con nuestro consejo o quizá un regaño, o platicarles alguna de las historias de nuestra juventud donde vimos amigos tener percances y que ahora ya no están por fallecimientos juveniles.
Hace unos días en un percance vial que ocurrió en la carretera Toluca Valle de Bravo el Joven Diego Osuna Miranda + perdió la vida en un fatal accidente carretero, se sabe que el vehículo en que viajaban los jóvenes era una suburban blindada que se impactó de frente contra otro vehículo, nuestras condolencias para las familias afectadas. Diego es hijo del CEO de BBVA Eduardo Miranda, muy difíciles momentos para ellos.
Ojalá que cuando nos percatemos que nuestros hijos o sobrinos se están exponiendo a un peligro o riesgo inminente haya alguien que los pueda persuadir y se eviten este tipo de tragedias. Expertos en asuntos viales de N.L. Gerardo Gloria y de Jalisco Jesús Ley, tienen algunos cursos que vallen la pena para los conductores noveles.
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