Bertolt Brecht (1898–1956) es una de las figuras más influyentes del teatro moderno y un referente imprescindible de la literatura alemana del siglo XX. Dramaturgo, poeta, ensayista y director escénico, Brecht transformó el escenario en un espacio de reflexión política y social, rompiendo con las formas tradicionales del teatro y proponiendo una nueva manera de mirar el mundo: crítica, incómoda y profundamente humana.
Su obra más emblemática, “Madre Coraje y sus hijos”, escrita en 1939, es considerada una pieza fundamental del teatro universal y una de las denuncias más poderosas contra la guerra y el sistema que la sostiene.
Un creador marcado por su tiempo
Nacido en Augsburgo, Alemania, en el seno de una familia de clase media, Eugen Berthold Friedrich Brecht creció en un contexto atravesado por la Primera Guerra Mundial, experiencia que marcaría de forma decisiva su pensamiento. Desde joven mostró interés por la literatura y el teatro, pero también por la política y la filosofía, influenciado por el marxismo y por los conflictos sociales de su época.
Con la llegada del nazismo al poder en 1933, Brecht se vio obligado a exiliarse. Vivió en distintos países de Europa y posteriormente en Estados Unidos, experiencia que reforzó su visión crítica sobre el autoritarismo, el capitalismo y la guerra como negocio. El exilio no detuvo su producción; por el contrario, fue el periodo en el que escribió algunas de sus obras más contundentes.
El teatro épico: romper la ilusión
Brecht no concebía el teatro como mero entretenimiento. Para él, el espectador no debía identificarse emocionalmente de forma pasiva con los personajes, sino pensar, cuestionar y tomar postura. De esta visión nació el teatro épico, una propuesta estética y política que buscaba generar distancia crítica mediante recursos como la narración directa, el uso de canciones, carteles y la ruptura de la cuarta pared.
Este enfoque pretendía evitar la “catarsis” tradicional y, en su lugar, provocar una reflexión consciente sobre las estructuras sociales, económicas y políticas que determinan la vida de las personas.
“Madre Coraje y sus hijos”: la guerra como negocio
Escrita en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, “Madre Coraje y sus hijos” se sitúa durante la Guerra de los Treinta Años, pero su mensaje trasciende cualquier época. La obra narra la historia de Anna Fierling, conocida como Madre Coraje, una mujer que sobrevive comerciando con los ejércitos mientras la guerra avanza y le arrebata, uno a uno, a sus hijos.
Lejos de presentar a su protagonista como una heroína clásica, Brecht construye un personaje contradictorio: fuerte, astuta, pero incapaz de abandonar el sistema que finalmente la destruye. La obra plantea una crítica directa a quienes se benefician económicamente de los conflictos armados y muestra cómo la guerra devora incluso a quienes creen controlarla.
“Madre Coraje” no es un alegato sentimental, sino una denuncia racional y brutal de la lógica bélica y del sacrificio humano convertido en mercancía.
Legado e influencia
Tras la guerra, Brecht regresó a Alemania Oriental, donde fundó el Berliner Ensemble, compañía teatral desde la cual consolidó su propuesta escénica y formó a nuevas generaciones de artistas. Su legado sigue vivo en el teatro contemporáneo, en el cine político y en las artes escénicas comprometidas con la realidad social.
Bertolt Brecht no buscó ofrecer respuestas simples, sino preguntas incómodas. Su obra sigue interpelando a públicos de todo el mundo porque las injusticias que denunció —la guerra, la explotación, la desigualdad— continúan presentes.
A casi siete décadas de su muerte, Brecht permanece vigente como un creador que entendió el arte no como evasión, sino como una herramienta para pensar, resistir y transformar.

