Tu cerebro está funcionando con solo 12 vatios mientras procesas esta frase. Un sistema de IA necesitaría 2.700 millones de vatios para hacer lo mismo.

Eso no es un error tipográfico. El cerebro humano funciona con aproximadamente la misma cantidad de energía que una bombilla tenue, pero puede reconocer rostros, resolver problemas complejos, crear arte y experimentar emociones simultáneamente. Mientras tanto, los sistemas de inteligencia artificial requieren centros de datos masivos que consuman suficiente electricidad para alimentar ciudades enteras solo para simular una fracción de lo que hace tu cerebro sin esfuerzo.
Piensa en lo que ha conseguido tu cerebro solo leyendo hasta aquí. Descifraba símbolos en significado, conectaba nueva información con recuerdos existentes, probablemente desencadenava algunas respuestas emocionales e incluso empezó a formar opiniones sobre el consumo energético de la IA. Todo ello mientras mantienes tu ritmo cardíaco, la respiración y miles de otras funciones corporales. Consumo total de energía: 12 vatios.

Los sistemas de IA más avanzados necesitan granjas de servidores llenas de miles de procesadores potentes, sistemas de refrigeración industriales y fuentes de alimentación de respaldo. Consumen aproximadamente 225 millones de veces más energía que tu cerebro para realizar tareas cognitivas similares. Es como comparar una bicicleta con un tren de mercancías en términos de eficiencia.
Esta increíble disparidad revela lo notablemente que la evolución ha optimizado la inteligencia biológica. Millones de años de selección natural crearon una máquina pensante tan eficiente que hace que nuestra tecnología más avanzada parezca primitiva y derrochadora en comparación.

Tu smartphone consume más energía que tu cerebro y es infinitamente menos capaz. Cada pensamiento que tienes ahora representa la cima de la computación eficiente energéticamente, envuelto en tres libras de tejido biológico que de alguna manera genera conciencia, creatividad y sueños.

La naturaleza llegó antes que nosotros, y todavía estamos intentando ponernos al día.

Al menos escuchar a la Naturaleza con atención, sería un gran progreso de la humanidad.

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