enero 2, 2026

Momentos turbios de la historia económica mexicana

Para que un país tenga un sistema financiero sólido con vista expansionaria, necesita de instituciones confiables que regulen las operaciones y dirijan la trayectoria hacia el crecimiento económico. El Sistema Financiero Mexicano es una red de autoridades que se definen por su descentralización del gobierno, en algunos casos son autónomos para evitar el conflicto de intereses por decisiones unilaterales políticas o empresariales. Un imprevisto económico siempre es plausible, siendo causado por la incertidumbre del mercado, o bien por los defectos de la naturaleza humana, habiendo personas envueltas en casos de corrupción, desvío de fondos, mala planeación y lavado de dinero; para mitigar los riesgos se necesita de un trabajo conjunto por las autoridades para minimizar los daños causados al sistema, aunque han ocurrido eventos en donde no fue suficiente la prevención, sino la sanción.

Para que el paciente llamado México se encuentre en condiciones óptimas de salud financiera, requiere de un banco central (Banco de México) que dicte las políticas monetarias, salvaguarde las reservas internacionales, imprima moneda a discreción y tenga un control sobre el incremento de precios generalizados; necesita de un organismo gubernamental (SHCP) que colecte los tributos de la sociedad, administre los fondos públicos y decida la distribución eficiente de los recursos; una comisión que supervise el funcionamiento de los bancos y operaciones de valores financieros (CNBV); que teniendo el país un activo tan valioso como las cuentas de ahorro, para su respaldo ante imprevistos, exista una institución que garantice la seguridad monetaria en caso de insuficiencia (IPAB); una autoridad que autorice los movimientos que las AFORES tienen permitidas ejecutar con los fondos del retiro (CONSAR); y como la educación financiera es un aprendizaje fundamental como base de una vida sustentable, existe un organismo que aconseja y defiende a los usuarios con el respaldo de las leyes mexicanas (CONDUSEF). Todos estos organismos conforman al sistema que garantiza la transparencia de las finanzas nacionales, pero si uno falla en sus responsabilidades, puede ocasionar un efecto contagio que termine afectando a todos.

Efecto Tequila 1994

México se encontraba en una debacle económica desde la década de los 70s, acontecimientos como la nacionalización de la banca, los turbulentos cambios políticos y la decisión de cambiar el régimen del tipo de cambio a la de bandas cambiarias que no permitía que el peso mexicano perdiera valor contra el dólar, empeoraron la situación que se llevaba cocinando a fuego lento. Para que el tipo de cambio se mantuviera sin fluctuaciones, se tuvieron que vender las reservas internacionales en dólares del Banco de México, es así como detonó el “error de diciembre”, catalogado así por las políticas públicas fallidas para tratar de levantar la economía.

Para finales de 1994, el gobierno del presidente recién electo, Ernesto Zedillo, implementó un plan de devaluación del peso que tenía como objetivo reflejar el verdadero valor de la moneda porque se encontraba sobrevaluada, los esfuerzos provocaron lo contrario. Los inversionistas extranjeros retiraron sus capitales del país por miedo a la pérdida cambiaria, las empresas que tenían deudas en dólares vieron reflejados en sus estados financieros, un aumento masivo en los pasivos, las tasas de interés en ese entonces eran mayormente variables, por lo que afectó a millones de familias que quedaron en la pobreza por la conversión de cartera vencida.

El rescate llegó de la mano de Estados Unidos con $20,000 millones de dólares, el Fondo Monetario Internacional con $17,800 millones y el Banco Mundial con $1,000 millones, pero el principal salvador fue el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (FOBAPROA), un fondo gubernamental que se activa bajo escenarios de estrés para que el sistema financiero no corra peligro de colapso por las pérdidas bancarias, el problema fue que no solo los bancos reportaron deudas, sino que personas físicas arrojaron sus deudas personales hacia el fondo, aprovechando el desconcierto de la deshacerse de pasivos que no tenían relación con la crisis, muchos de los empresarios quedaron impunes y disfrazaron sus finanzas personales con los de la empresa. Es fecha que todos los mexicanos por medio de impuestos, pagamos por la deuda que incurrió el fondo, para 2025 todavía se debe $1 billón 40,507 millones de pesos, se pronostica que terminaría de pagar para 2065, siendo ahora responsabilidad del IPAB. El error de algunos, el despilfarro de varios, la penitencia de todos.

Banco FAMSA 2020

FAMSA fue una empresa regiomontana creada en 1970, especializada en la venta de muebles y electrodomésticos. En 1991 se fundó Banco FAMSA, dedicado a servicios financieros con productos de ahorro e inversión, llegando a ofrecer rendimientos de hasta 20% anual en 2018, esa tasa era muy buena para ser verdad, o legal. A lo largo de su operación, FAMSA cometió infracciones de la Ley de Instituciones de Crédito, minimizando los estatutos que establecían el mantener un mínimo de reservas conforme a los créditos otorgados, elaboración de reportes regulatorios y préstamos ilícitos entre accionistas del banco. Los últimos años había estado teniendo problemas financieros y fue encubierto maquillando estados financieros y reportes, parecido al caso de ENRON que tuvo el mismo final pesimista.

Banco FAMSA fue intervenido el 10 de julio de 2020 por la CNBV, removiendo su licencia como institución bancaria y teniendo que liquidar a todos los clientes. Una vez que se detectan operaciones fraudulentas y se revoca la licencia para operar como banco, se tiene que entrar en concurso mercantil, devolviendo los ahorros e inversiones por medio de la cobertura bancaria, y la liquidación de sus activos. A causa del escándalo, los primeros que supieron lo que se avecinaba, lograron retirar sus ahorros, pero se corrió la voz y rápidamente ocurrió una corrida bancaria, que se da cuando hay un intento por retirar fondos masivos, empeorando más la situación porque los bancos prestan más de lo que captan y su gap de liquidez se vuelve negativo.

Debido a la falta de fondos bancarios para cubrir la totalidad de cartera, tuvo que entrar el IPAB, que respalda los ahorros por un monto de hasta 400,000 udis, que son aproximadamente $2 millones de pesos a precios de 2020. Para las cuentas que sobrepasaban el monto, tuvieron que formarse en la fila del orden de liquidación, cuando una empresa quiebra, acorde a tu posición es el turno en que serás atendido para recuperar tus activos, siendo:

1. Costos legales de liquidación

2. Sueldos a empleados

3. Deudas fiscales ante el SAT e IMSS

4. Acreedores con garantías

5. Clientes ahorradores e inversores

6. Accionistas

Es decir, si para el quinto inciso de clientes, no hay los suficientes recursos para devolver el excedente no asegurado por IPAB, se empieza una demanda judicial, afortunadamente para 2025 ya más del 99% de clientes han sido liquidados. A día de hoy, este es uno de los escándalos más grandes de corrupción financiera en México, acompañado del caso FOBAPROA y Banca Confía de Lankenau.

Las instituciones regulatorias deben tener un alto grado de ética para acatar las leyes y supervisar correctamente a las empresas que constituyen la red financiera, habiendo casos en que se tuvo que interceder en operaciones que hubiera afectado el ciclo de negocios del país, todo en aras del bienestar económico. La calidad de un país es tan buena como las instituciones que lo componen, que garantizan el bienestar social mediante el cumplimiento legal.

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