Ciudad de México, 10 de diciembre de 2025.- Las personas con discapacidad enfrentan niveles significativamente mayores de pobreza y desigualdad, lo que se traduce en carencias considerables, como ingresos bajos e inestables y la falta de cuidados y apoyo para garantizar su autonomía. Así lo afirmó Daniela González Ollino, especialista del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (Celade) de la CEPAL, durante su conferencia «Importancia de la medición de la discapacidad», en el marco del Segundo Seminario de Procesos Institucionales con Perspectiva de Discapacidad organizado por la UNAM.
González Ollino destacó que al menos el 6.5% de la población de América Latina y el Caribe vive con algún tipo de discapacidad, siendo Chile uno de los países con la mayor prevalencia, alcanzando un 11% de su población, según los censos más recientes. La especialista subrayó que el envejecimiento poblacional y la transición demográfica de la región son factores clave en este fenómeno, ya que a mayor edad aumenta la probabilidad de presentar discapacidad, especialmente en mujeres, debido a su mayor esperanza de vida.
En cuanto a la desigualdad, González Ollino señaló que existen brechas interseccionales entre la discapacidad y el lugar de residencia. En países como Colombia, Ecuador, México y Panamá, las zonas rurales tienen una mayor proporción de personas con discapacidad, lo que agrava las dificultades de acceso a servicios y recursos.
Desigualdades en educación y empleo
La experta también mencionó que las personas con discapacidad tienen los niveles educativos más bajos de la región, además de enfrentar una gran desigualdad en el mercado laboral. «Menos del 40% de las personas con discapacidad forman parte de la fuerza laboral, y quienes lo logran enfrentan altas tasas de desempleo y salarios bajos», afirmó. Además, las mujeres con discapacidad tienen menos probabilidades de estar empleadas en comparación con sus pares masculinos.
En cuanto a los datos disponibles, González Ollino destacó que los censos de población y las encuestas de hogares son las principales fuentes de información para medir la discapacidad en América Latina, aunque aún hay importantes vacíos en áreas como la salud sexual y reproductiva de las personas con discapacidad, un derecho que no está suficientemente garantizado ni registrado en las encuestas nacionales.
Barreras en la educación y el empleo
Durante su intervención, la especialista resaltó que, a pesar de que las personas con discapacidad logran acceder a la educación formal, muchos abandonan debido a las barreras existentes en el entorno educativo. Lo mismo ocurre en el ámbito laboral, donde, incluso quienes han completado estudios superiores, enfrentan desventajas significativas en su inserción en el mercado de trabajo en comparación con personas sin discapacidad.
Además, destacó que las personas con discapacidad suelen tener altos niveles de dependencia, lo que implica que necesitan apoyo, asistencia y cuidados para poder llevar una vida independiente. Para garantizar su autonomía, es esencial que se considere la inclusión de las personas con discapacidad en los sistemas nacionales de cuidados, adoptando un enfoque interseccional y basado en derechos humanos.
Visibilidad de las cuidadoras con discapacidad
González Ollino también llamó la atención sobre la invisibilidad de las mujeres con discapacidad que, además de lidiar con su condición, son cuidadoras de otros miembros de la familia. «Es importante que se reconozca su rol y se les brinden los apoyos necesarios», añadió.
El Segundo Seminario de Procesos Institucionales con Perspectiva de Discapacidad fue inaugurado por Claudia Peña Testa, titular de la Unidad de Personas con Discapacidad de la UNAM, y Joshimar Mendivil Luna, jefe del Departamento de Protección Civil y Seguridad de la Facultad de Ingeniería, en conmemoración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad.
Este seminario ha puesto de relieve la necesidad urgente de políticas públicas que garanticen los derechos y la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad en América Latina, un sector que sigue enfrentando enormes desafíos de inclusión en áreas clave como la educación, el empleo y la salud.

