noviembre 30, 2025
Tras el ataque en Washington que dejó a una miembro de la Guardia Nacional muerta y a otro soldado herido, el presidente Donald Trump anunció medidas migratorias drásticas: prometió detener la llegada de personas desde lo que denominó “países del Tercer Mundo” y afirmó que buscaría retirar la naturalización a quienes, según él, “socavan la tranquilidad nacional”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció nuevas y severas restricciones migratorias luego del ataque armado que dejó a una integrante de la Guardia Nacional muerta y a otro soldado gravemente herido en Washington. El mandatario afirmó que planea “detener de manera permanente” la llegada de migrantes procedentes de lo que llamó “países del Tercer Mundo”, aunque no precisó a qué naciones se refirió ni cuáles serían los mecanismos para aplicar esta medida.

A través de dos mensajes publicados en Truth Social, Trump argumentó que Estados Unidos necesita una pausa en la migración para “recuperar por completo” su sistema interno. Las declaraciones se suman a una serie de acciones ejecutivas anunciadas por su administración tras el ataque, entre ellas la suspensión de la inmigración desde Afganistán.

El presidente también insinuó que su gobierno buscaría revertir la ciudadanía de migrantes naturalizados a quienes acuse de “socavar la tranquilidad nacional”, y expulsar del país a quienes considere “incompatibles con la Civilización Occidental”. Tampoco dio detalles sobre los criterios o procesos para aplicar estas decisiones, que han generado inquietud entre expertos legales y organizaciones defensoras de derechos civiles.

Los mensajes fueron difundidos horas después de que la Casa Blanca confirmara la muerte de la especialista Sarah Beckstrom, de 20 años, integrante de la Guardia Nacional desplegada en Washington desde agosto como parte de una campaña federal contra el crimen. El otro soldado herido, el sargento Andrew Wolfe, de 24 años, permanece en condición crítica.

El presunto agresor, identificado como Rahmanullah Lakanwal, fue abatido por elementos de la Guardia Nacional y se encuentra bajo custodia. Según autoridades, viajó desde el estado de Washington hasta la capital para perpetrar el ataque. Lakanwal había colaborado en Afganistán con una fuerza paramilitar respaldada por la CIA y se trasladó a Estados Unidos mediante un programa de admisión para afganos implementado durante el gobierno de Joe Biden.

Luego de conocerse la identidad del sospechoso, Joseph Edlow, director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), anunció cambios regulatorios que añadirán nuevos “factores negativos” al análisis de solicitudes migratorias provenientes de 19 países ya sujetos a restricciones de viaje impuestas desde junio. El gobierno también revisará todas las tarjetas de residencia otorgadas a personas originarias de esas naciones.

En un tono especialmente duro, Trump afirmó sin presentar evidencia que refugiados somalíes “se están apoderando” del estado de Minnesota, y usó el ataque para cuestionar nuevamente a líderes demócratas como el gobernador Tim Walz y la congresista Ilhan Omar.

Las nuevas declaraciones del mandatario alimentan el endurecimiento de la política migratoria de su administración, que ha sido criticada por organizaciones de derechos humanos por vincular hechos delictivos aislados con comunidades migrantes enteras.

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