Un nuevo foco de tensión política surgió este miércoles luego de que la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, revelara un contrato por más de 2 millones de pesos entre el Partido Acción Nacional (PAN) y Edson Saúl Andrade Lemus, uno de los líderes visibles de la reciente marcha de la llamada “Generación Z”.
Lo que dice Morena y la presidenta
Alcalde publicó documentos en redes sociales, incluidos un contrato y facturas, que muestran que Andrade fue contratado por el PAN para dar “servicios de estrategia digital y gestión de redes sociales” para el partido en la Ciudad de México.
Según el contrato, firmado en febrero de 2025, el pago total ascendería a 2,106,810 pesos, distribuidos en 12 mensualidades de 175,577.50 pesos cada una.
La dirigente morenista contextualiza esta revelación con lo ocurrido durante la marcha juvenil del 15 de noviembre, sugiriendo que la movilización no fue del todo “espontánea”: “Qué coincidencia, esto después de que el propio Jorge Romero Herrera [dirigente del PAN] señaló que a la oposición solo le faltaba la violencia”, escribió Alcalde.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó los documentos como “muy interesantes” y dijo que deben analizarse para comprender mejor la naturaleza política de la marcha.
Lo que dice la oposición
El PAN, a su vez, ha tratado de deslindarse de acusaciones más amplias sobre manipulación de la protesta, pero también ha condenado el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades contra los manifestantes.
Desde la oposición se ha insistido en que muchos jóvenes sólo estaban exigiendo mayor seguridad y un alto a la violencia, sin que haya una estructura política detrás de sus demandas.
La defensa de Edson Andrade
Andrade respondió rápidamente a las acusaciones mediante un video en sus redes sociales. Aseguró que no tiene afiliación partidista: “Yo no he militado en ningún partido político”, dijo.
Rechaza que haya liderado intencionalmente la marcha como parte de una estrategia política organizada: “No tenemos colores, no tenemos un líder y mucho menos tenemos financiamiento”, afirmó. Además, acusó al gobierno de exponer sus datos personales y ponerlo en riesgo: aseguró que la difusión del contrato lo deja vulnerables ante actores del crimen organizado y que podría incluso abandonar el país por cuestiones de seguridad.
Implicaciones políticas
La revelación del contrato complica la narrativa inicial de la marcha de la Generación Z, que muchos medios, partidos y jóvenes han defendido como un movimiento genuinamente independiente.
Ahora, Morena lo presenta como un episodio de injerencia de la oposición para “politizar” el descontento juvenil. Mientras tanto, el propio Andrade adopta un papel de figura incómoda para el gobierno: no se declara parte de un partido, pero su visibilidad le da fuerza mediática, y sus acusaciones contra el Estado le generan tanto simpatías como críticas.
Finalmente el joven Edson Andrade dijo que abandonará el país, porque su vida corre peligro al haber filtrado sus datos personales y dirección la presidenta.


