noviembre 30, 2025
la marcha de la generación Z es entender la maquiavélica manipulación de quiénes la convocan, entre ellos diferentes chavo rucos y oportunos asiduos que van desde Vicente Fox, pasando por Ricardo Salinas, hasta, nada menos, que la “derecha internacional”

Vito Saint Germain

Al escuchar a la primera mandataria que ha tenido México, Claudia Sheinbaum Pardo, doctora en Ingeniería Energética, decir que lo importante a revisar de la marcha de la generación Z es entender la maquiavélica manipulación de quiénes la convocan, entre ellos diferentes chavo rucos y oportunos asiduos que van desde Vicente Fox, pasando por Ricardo Salinas, hasta, nada menos, que la “derecha internacional”, cualquier cosa que sea semejante monstruo, sufrí un golpe seco en el neocórtex en la corteza cerebral.

Quieren “desestabilizar” al país desde el extranjero. Por tanto, Patria, un soldado en cada hijo te dio, defendamos nuestra integridad nacional. Bueno podríamos empezar por defendernos de la extorsión generalizada del crimen mega organizado que desestabiliza en serio la economía, pero no, eso será para otro día.

El trancazo mental de los dichos de la señora presidenta remitió mi memoria a buscar en el pasado ¿dónde he escuchado esto? Fue en 1968. Ante un movimiento estudiantil, del que por cierto Claudia Sheinbaum se reivindica hija, integrado por jóvenes de una edad exactamente igual a la chaviza de la generación Z de hoy, la posición del entonces presidente Gustavo Diaz Ordaz fue la descalificación.

Díaz Ordaz no reconoció nunca la legitimidad de las demandas estudiantiles. En su lugar, declaró que el movimiento no era auténtico y estaba siendo manipulado por fuerzas externas con fines oscuros. Afirmó que «manos no estudiantiles» estaban involucradas, sugiriendo la infiltración de agitadores profesionales o “miembros del comunismo internacional”. Decretó que el movimiento obedecía a «intereses extraños” que buscaban desprestigiar a México.

¿La historia se repite dos veces? Marx afirmaba que sí. Es lo de menos. El paralelismo radica en que ambos gobernantes se sintieron amenazados. Porque no puede ser que sus gobiernos, tan correctos, tan queridos, tan representativos de los anhelos “del pueblo”, puedan tener opositores masivos, una generación entera, eso es, simplemente, imposible, así es que deben estar siendo titireteados ¿No pueden concebir que los jóvenes, al pensar en su entorno, reaccionen con indignación por sí solos ante el complicado camino cuesta arriba que tienen enfrente? Herencia de las generaciones que les precedieron. Al revisar la formación de la actual presidenta, se vuelve extraño revisar que, en su pasado, en la génesis de su alma política, está la participación destacada en un movimiento estudiantil, legítimo, dentro la UNAM. En eso sí, nada que ver con Diaz Ordaz. Lo menos que se esperaría es que continuará con su ruta de congruencia ideológica, porque ella nunca fue priista, panista o burócrata del sistema, como muchísimos de los altos integrantes de la 4T.

En lugar de deslegitimar, se antojaría que Claudia Sheinbaum, en una demostración de oficio político, encabezara la inconformidad. Desde su posición, para empezar, escuchando, mostrado empatía y tomando decisiones para recoger las demandas de esta oleada generacional.

La relevancia de la Generación Z en las protestas sociales y políticas

La Generación Z, conformada por quienes nacieron aproximadamente entre 1997 y 2012, ha tomado un papel protagónico en las protestas sociales y políticas a nivel global. Este posicionamiento surge de un conjunto de factores y frustraciones que consideran amenazas directas a su bienestar y futuro. Sus manifestaciones se caracterizan por el rechazo a un viacrucis de problemas estructurales persistentes y su organización responde a una notable habilidad para la organización digital. Son aquellos niños que aprendieron a usar en su infancia el teléfono celular, las tabletas y tienen la habilidad de la escritura en laptop más rápido que las mejores secretarias. Crearon su propio lenguaje en redes sociales, comparten ritos, tatuajes, música, cultura, identidad.

Crisis de inseguridad y futuro incierto

Los jóvenes de esta generación perciben que el futuro que les espera es menos prometedor, y, de hecho, más peligroso, que el de sus padres. Entre las principales preocupaciones destacan la precariedad económica y laboral, el alto desempleo juvenil, el subempleo y el incremento del costo de vida, factores que dificultan su independencia y la posibilidad de conseguir empleos dignos. A pesar de contar con altos niveles educativos, siente que el modelo económico vigente los excluye y los deja rezagados. Se inician en empleos con bajo salario. Lo que les impide independizarse, rentar, ya no digamos comprar, casa o departamento. La jubilación ya no existe ¿Tener hijos? Complicado, mejor perritos.

Además, la desigualdad social sigue aumentando, lo que alimenta el hartazgo ante una brecha cada vez mayor entre ricos y pobres. La percepción de que las élites están desconectadas de la realidad cotidiana incrementa su descontento. A esto se suma el rechazo a la corrupción y la mala gobernanza, desatan protestas en diversas partes del mundo.

Conciencia global y derechos

La Generación Z está hiperconectada y está consciente de las injusticias tanto locales como globales. El activismo climático ocupa un lugar central en sus demandas, manifestándose contra la inacción gubernamental ante la crisis ambiental, exigiendo reformas en materia energética. Asimismo, protestan en defensa de los derechos humanos y a favor de la seguridad, denunciando la brutalidad policial, la falta de justicia ante la violencia y la exigencia de respeto por los derechos fundamentales, como el acceso a la atención en salud y educación.

Son escépticos hacia la democracia representativa y hacia gobiernos percibidos como alejados de las nuevas generaciones. La exigencia de elecciones libres y justas, así como de mayor transparencia, es constante en sus movimientos.

El uso intensivo de redes sociales y plataformas digitales distingue la forma en que la Generación Z se organiza. Herramientas como TikTok, X (antes Twitter) y Discord les permiten convocar, difundir información y coordinar acciones de manera rápida y descentralizada, sin necesidad de líderes visibles. Esta estructura dificulta que sus movimientos sean silenciados o manipulados.

Su conexión global facilita que las protestas trasciendan fronteras, inspirándose y sincronizándose con otros movimientos juveniles alrededor del mundo. El activismo que practican se centra en responder a sus propias necesidades y en transformar la sociedad, priorizando la acción ciudadana sobre las ideologías o partidos tradicionales.

En esencia, la Generación Z se moviliza porque percibe que el sistema actual está fallando y comprometiendo su futuro. Gracias a la tecnología, transforman la frustración colectiva en acciones cívicas visibles y coordinadas, maduraron su rol como actores clave en los movimientos sociales contemporáneos.

¿Los Baby Boomers, nacidos entre, 1946 y 1964, de 61 a 79 años Podemos apoyarlos? Más allá de la racionalidad de sus demandas, resulta ser que somos sus padres, madres, abuelos, abuelas, tíos y tías. La sangre llama.

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