Alianzas: núcleo ético, propósito y estrategia: Luis Felipe Bravo Mena
La situación impone a todos los actores democráticos el deber de unir fuerza en una alianza bidimensional
En esta última entrega sobre alianzas entre partidos para el 2027, abordaré un aspecto esencial: su núcleo ético, único y superior elemento que las justifica.
El acuerdo entre organizaciones que no comparten ideología, que han sido adversarias históricas y guardan en su memoria agravios, a muchos militantes les resultan repulsivas.
Otros, pragmáticos, no se detienen a rumiar el pasado ni hacen reparosdoctrinarios. Analizan fríamente el estatus competitivo: capacidades, escenarios e incorporan la variable de concurrir a la liza con aliados para sumar sufragios, sobre todo si se trata de encarar a la maquinaria delpartido de Estado.
Unos y otros podrían estar en lo cierto. Para dilucidar la cuestión conviene discernir, en cada caso y situación concreta, el núcleo ético de la alianza. Es decir, su propósito: la propuesta de valor para el bien común y para los ciudadanos.
Aquí está la nuez de la decisión. La alianza no se debe medir exclusivamente por la suma de votos que puedan aportar los partidos coaligados, sino por los bienes públicos, objetivos y tangibles, que puedegenerar para las personas y la sociedad.
Para ello, deben considerarse múltiples aspectos; imprescindibles, entre otros: reputación y capacidad de las candidatas y candidatos, programa de gobierno, plataforma legislativa, impacto de la alianza en la mejora y rehabilitación democrática del sistema político.
La valoración de estos factores exige prudencia política. En este terreno no existen certezas absolutas, ni positivas ni negativas. La realidad pura y duraes una combinación de bienes y males, mayores y menores. En este contexto se debe discernir.
Es necesario plantearse preguntas claves: ¿está amenazado el régimenlibertades?; ¿la alianza contiene potencial para elevar la dignidad y la calidad de vida de las personas?; ¿la coalición puede ser eficaz para superar el abuso autoritario, la opresión sectaria, la degeneración e ineptitud de la autoridad pública y la hegemonía del narco poder?
Focos rojos en los pactos aliancistas: candidaturas caudillistas-demagógicas, “populares” pero inmorales; arreglos lucrativos entre dirigentes y oligarquías de partidos para repartirse puestos, curules ypresupuestos, sin noción alguna de bien común; infiltración criminal.
La situación de México impone a todos los actores democráticos; tanto losque actúan en el ámbito político- electoral, como los que operan en elcampo social y económico, el deber de unir fuerza en una alianza bidimensional, con el propósito de defender el bien superior para todos: la libertad y la dignidad humana.
La demolición de las instituciones republicanas y la perversión de los órganos garantes de elecciones auténticamente democráticas, libres y justas, aconsejan participar en el proceso del 2027 con una estrategia dual: 1) participación electoral, con liderazgo cívico; 2) movilización social.
Articular tres componentes: a) alianzas o acuerdos entre partidos abiertos ala sociedad; b) frente cívico-social amplio, de organizaciones de la sociedad civil, para la promoción y defensa del voto libre y secreto; c)propuesta: plan nacional de innovación democrática de las estructurassociales, económicas y políticas, para el resurgimiento de México libre y humanista.
@lf_bravomena. Presidente Nacional del PAN 1999-2005.
