octubre 12, 2026

Hoy, doce de octubre, es la fiesta nacional de España.El nombre oficial es Fiesta Nacional de España y Día de la Hispanidad.

La instituyó María Cristina de Habsburgo y Lorena, quien nació en Bohemia y fue madre de Alfonso XIII y regenta suya toda su infancia, en ocasión del cuarto centenario del descubrimiento de América, en 1892.

Para el catolicismo, hoy es también día de la Virgen del Pilar, patrona de toda la Hispanidad, que tiene su casa barroca en Zaragoza, a orillas del Ebro. Fue ahí en donde, justamente sobre un pilar, se apareció la virgen, que desde luego es  la patrona de Zaragoza, Aragón y toda España, y motivo allá de gran festejo que se llama de las flores. Fue en el año 40 de nuestra era, y es la primera aparición mariana de la historia.

La idea del día de la raza fue de Faustino Rodríguez-San Pedro en 1913, presidente de la Unión Ibero-Americana, como una celebración que festejara los lazos de nuestros países con lo que entonces -y un buen tiempo después- llamamos la madre Patria. En 1918, Alfonso XIII puso en la ley lo que su madre había ordenado.

Hasta el arribo de Andrés Manuel, que arrastra un complejo de inferioridad que no puede con él, los mexicanos le llamamos el día de la raza, entendiendo que la llegada del genovés a lo que el llamó las Indias Occidentales, era el inicio de lo que nombramos mestizaje y del fenómeno de globalización que Colón estaba iniciando sin percatarse de ello. Por eso estaba con justicia sobe Paseo de la Reforma una estatua de Colón en la plaza de su nombre. Estatua que, de existir, comparte el destino de las efigies de Fidel y el Ché, alguna oscura bodega.

Pero el enfermizo complejo de inferioridad que comparte Andrés Manuel con su heredera, invadió el discurso oficial: el puente de Alvarado, la calzada de Tacubaya, el árbol de la Noche Triste, los indios mexicanos, todo tenía que ser rebautizado en honor de los pueblos primigenios de nuestra tierra, que según el papá de Andy, cuando en Nueva York andaban con taparrabos México ya tenía universidad.

La peste es contagiosa. Mientras el segundo lunes de octubre, casualmente hoy, en Nueva York se celebra el Columbus Day con un magno y alegre desfile en tributo a la hispanidad, en México se insiste en que nadie nos descubrió ni aportó nada a nuestra cultura o a nuestra sangre. Nada de día de la raza. En Argentina, el día de la raza se llama de la diversidad cultural; de la descolonización en Bolivia y del encuentro de dos mundos en Chile. Los ecuatorianos tienen un trabalenguas, el día de la interculturalidad y la plurinacionalidad. México se quedó, por ahora, con el día de la nación pluricultural, esperando a que le agreguen “del bienestar”. Para los nicas es el día de la resistencia indígena, negra y popular, mientras que los venezolanos se quedaron en resistencia indígena.

La visión de los vencidos nunca fue la de negar su pasado, sino de asumirlo como parte dialéctica de la historia. Lo fueron las matanzas de Pedro de Alvarado en Cholula o Tenochtitlan, a la par que los sacrificios humanos en el templo mayor. Reconocer los unos y las otras no humilla; enaltece a una nación, a una raza madura, consciente de todas las sangres y todas las historias que le componen.

Abandonemos el complejo de inferioridad mítica que nos quieren imponer y hagamos justicia a Colón y a Jerónimo de Aguilar, el primer mexicano por convicción, a Cortés y a Malintzin, a Porfirio díaz, el mejor presidente que ha tenido México. Que no nos hagan de la historia de este país una telenovela de sufridas heroínas y perversos villanos.

Viva el día de la raza.    

PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Las leyes al vapor que en conjunto son llamadas ley meme, son lo suficientemente confusas en su redacción para que queden sujetas a la interpretación de la autoridad cuando necesite usarlas para acallar, castigar o encarcelar a los disidentes, no se diga opositores, que se atrevan a cuestionarla.

Cartonistas, editorialistas, sátiros, humoristas o “creadores de contenido”, la espaada está desenvainada. Por el momento, si Calderón le cobra a Reforma por sus cartones, está lucrando; por tanto, cuando se tome la decisión, cuello. Y así…

Por el momento, los concesionarios de radio y televisión están poniendo cuñas antes y después de cada programa informativo, advirtiendo que las opiniones expesadas son de quien las dice.

No sé si esa medida es plenamente voluntaria. Lo dudo.

felixcortescama@gmail.com

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