Muere Jorge Treviño Martínez, ex gobernador de Nuevo León
Monterrey, Nuevo León. Jorge Treviño Martínez, ex gobernador de Nuevo León y una de las figuras políticas más influyentes de la entidad durante las décadas de 1980 y 1990, falleció a los 90 años de edad. La noticia fue confirmada la noche del jueves 29 de mayo.
Nacido en Monterrey el 2 de noviembre de 1935, Jorge Alonso Treviño Martínez construyó una trayectoria marcada por la academia, el servicio público y la política. Estudió Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde obtuvo el título de abogado con mención honorífica, y posteriormente alcanzó el grado de doctor en Derecho Administrativo en la Universidad de París. Además, fue catedrático en instituciones como la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).
Su carrera en el servicio público incluyó responsabilidades en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, así como una diputación federal, donde presidió la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. Su cercanía con el entonces presidente Miguel de la Madrid fortaleció su perfil dentro del PRI y lo llevó a convertirse en candidato a la gubernatura de Nuevo León.
Treviño Martínez gobernó Nuevo León de 1985 a 1991, un periodo marcado por importantes proyectos de infraestructura y por algunos de los desafíos económicos más complejos del país. Durante su administración inició la construcción de la Línea 1 del Metro de Monterrey, impulsó el Puente Colombia como nueva conexión fronteriza con Estados Unidos y participó en la transformación de los terrenos de la antigua Fundidora Monterrey, que posteriormente se convertirían en el actual Parque Fundidora. También promovió proyectos como Cintermex y el desarrollo inicial de la Arena Monterrey.
Su gobierno enfrentó además momentos críticos como la crisis económica nacional de finales de los años ochenta, el cierre de Fundidora Monterrey y los trabajos de reconstrucción tras el paso del huracán Gilberto en 1988, uno de los desastres naturales más severos en la historia reciente del estado.
Tras concluir su mandato, mantuvo un perfil público discreto, alejado de la confrontación política cotidiana, aunque continuó siendo una voz consultada dentro de diversos círculos empresariales y gubernamentales de Nuevo León. Diversos actores políticos lo reconocieron a lo largo de los años por su experiencia administrativa y su papel en la modernización de la infraestructura estatal.
Con su fallecimiento, Nuevo León pierde a uno de los protagonistas de una etapa clave en su desarrollo económico y urbano, cuya gestión dejó obras y proyectos que continúan formando parte de la vida cotidiana de la entidad.
