Dorando Pietri, un dulcero de Milán que vendía su mercancía en la calle, y que tuvo que ahorrar durante un tiempo para poder pagar su pasaje a Londres.

Pensar alto, sentir hondo y hablar claro.


LA HISTORIA DE DORANDO PIETRI

   En 1908 se llevaron a cabo los IV juegos olímpicos de la era moderna en la ciudad de Londres, Inglaterra. Y una de las pruebas que se disputaron, fue la del maratón. O sea, la carrera de 42 kilómetros.

En esa ocasión, la distancia fue 400 metros mas larga, ya que se iba a partir de tal punto, pero los hijos del rey, querían ver la salida de los competidores desde su palacio, sin tener que bajar de su balcón.

Así es que la meta se salida se recorrió 400 metros mas atrás, que es lo que mide la pista olímpica que encontramos dentro de un estadio. Aumentando así la distancia.

Uno de los competidores en esa carrera, era Dorando Pietri, un dulcero de Milán que vendía su mercancía en la calle, y que tuvo que ahorrar durante un tiempo para poder pagar su pasaje a Londres. Lo cual nos habla de la organización de los juegos olímpicos en aquellos años.

La parte final de una carrera de maratón, consiste en entrar en el estadio, por la puerta maratón, dar una vuelta completa a la pista y llegar a la meta frente a la tribuna principal para romper el listón.

El primer competidor que entró al estadio, fue precisamente Dorando Pietri, quien ya iba cayéndose debido al esfuerzo y al calor. La prueba tuvo lugar en Julio y los corredores salieron a las 14:33pm, o sea, a la hora en que el calor impactaba mas fuerte.

Entonces Dorando entró al estadio ya desmayándose, y tomó la pista por la derecha, como en todos los estadios del mundo, para dar la vuelta y llegar a la meta. Pero…estaban en Inglaterra, y debió tomar hacia la izquierda.

Los jueces le señalaron su error y Dorando tuvo que regresar unos pasos para tomar la dirección correcta, pero el esfuerzo y el calor resultaron demasiado para él, así es que cayó desmayado en plena pista. 

Pero la multitud en las tribunas, unas 70mil personas, empezaron e exigirles a los jueces que lo ayudaran. Algo que iba contra el reglamento. Los jueces, obligados por los gritos del público, reanimaron a Petri y lo impulsaron para que siguiera corriendo.

Petri se levantó, corrió y…se volvió a desmayar. En total se desmayó cinco veces, y los jueces lo ayudaron otras tantas. Hasta que cruzó la meta. Y poco tiempo después, llegó el segundo competidor, el norteamericano John Josep Hayes.

Inmediatamente, la delegación norteamericana interpuso una reclamación solicitando la descalificación de Pietri, y efectivamente, la reclamación prosperó y Petri fue descalificado. Quedando en primer lugar el norteamericano.

Sin embargo, la reina Alejandra, esposa del rey Eduardo VII, quien ostentaba la corona del Reino Unido, le dio a Petri un premio especial consistente en una copa de plata. Premio que Petri aceptó con mucho agrado.

Después de este suceso, Dorando Pietri se volvió una celebridad y compitió en carreras pedestres en diversas ciudades del mundo, ganado buenas cantidades de dinero. Murió en Italia en 1942.

                                       F  I  N

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