Monterrey, Nuevo León. — Lo que estaba previsto como un evento de unidad en el Consejo Nuevo León terminó por exhibir la creciente confrontación política en el Estado de Nuevo León, donde Samuel García no solo no les paga a los alcaldes los recursos que les adeuda para que puedan trabajar con las obras que tienen pendientes, sino que además, en algo que podría tomarse como una afrenta o burla, se atrevió recientemente a pedirles dinero.
Los alcaldes de Monterrey, Adrián de la Garza y de Escobedo, Andrés Mijes; no están dispuestos a ocultar su malestar y abandonaron el recinto momentos antes de que el gobernador Samuel García iniciara su mensaje.
La salida de ambos ediles dejó vacíos varios lugares destinados a invitados especiales, en un hecho que fue interpretado como una señal de desacuerdo político en un espacio que buscaba proyectar coordinación institucional.
Tras lo ocurrido, Mariana Rodríguez reaccionó públicamente y criticó la actitud de los alcaldes, llamando al respeto entre autoridades. Cosa curiosa, pues con la gran cantidad de payasadas que ella y su esposo hacen para llamar la atención,como la reciente pose del Titánic, no se presta para tomarlos en serio y si quieren respeto, tendrán que ganárselo.
El incidente ocurre en un contexto de tensiones entre el Gobierno estatal y distintos actores políticos, incluidos conflictos con el Congreso local y diferencias en temas de gestión pública.
Lo sucedido durante el evento del Consejo Nuevo León refleja el clima político actual en la entidad, marcado por desacuerdos y una creciente polarización que podría impactar la gobernabilidad.

